La sisifemia es el padecimiento con agotamiento físico y mental del trabajador incansable que se ve “condenado” a la tarea de lograr alcanzar un objetivo inalcanzable —impuesto por su empresa o por sí mismo—, para volver a empezar cada día con la misma condena o frustración de no verse capaz, a pesar de estar haciendo lo máximo posible en su puesto.
“Es un bucle. Para compensar, tomamos mucha cafeína, o recurrimos a los ansiolíticos. Nos decimos: ‘Tengo que hacer lo posible, aunque haya dormido mal, por hacerlo perfecto”. “A la larga, hay cierta evidencia de que se pueden desarrollar cuadros cardíacos. Infartos, trastornos de ritmo cardíaco, subidas de tensión que pueden ser permanentes, con cuadros hipertensivos mantenidos. También hay una cierta constatación de que, quien mantiene un padecimiento como este, tiene mayor riesgo de tener infartos cerebrales”, también dolores y trastornos físicos como “lumbalgia, jaquecas u obesidad”.
El empleado incapaz de superar esta situación puede que acabe abandonando el trabajo. Por eso es importante la prevención: