El pasado 20 de febrero salió a la luz la ley 2/2023, ley reguladora de la protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupción y a partir del 1 de diciembre será de obligado cumplimiento para empresas de entre 50 y 249 trabajadores.
En España, el 99.9% de las empresas son pequeñas y medianas empresas (menos de 250 trabajadores). A partir del 1 de diciembre de 2023, una nueva ley obligará a las empresas con entre 50 y 249 empleados a tener un sistema de denuncias éticas. Antes, esto era principalmente para empresas multinacionales o aquellas con normas éticas internas. La nueva ley afectará a las pequeñas y medianas empresas, ya que deben tener un sistema de denuncias y permitir que tanto empleados como personas externas lo utilicen.
Las empresas que no cumplan con esta ley podrían enfrentar multas de hasta 1,000,000 euros y otras sanciones, como la prohibición de obtener subvenciones y contratar con el sector público. Esto representa un desafío para muchas empresas, ya que deben equilibrar el cumplimiento de la ley con sus propias circunstancias y recursos limitados. La implementación de esta ley se rige por la Ley 2/2023, también conocida como «Ley de Protección del Informante». No es suficiente con crear una dirección de correo electrónico y decirles a los empleados o miembros de la organización que es ahí dónde deben dirigir sus denuncias, sino que es necesario, de acuerdo a la Ley 2/2023, cumplir con unos requisitos clave :
En resumen, cualquier empresa u organización en España sujeta a la Ley 2/2023 debe asegurarse de que su canal de denuncias cumple con estos requisitos.